Unos soldados más duros que la suela de sus recias botas se encuentran en Irak, luchando contra el régimen del difunto Sadam Hussein y, de paso, buscando las tan codiciadas “armas de destrucción masiva”. Al mando de este comando de Delta Force nos encontramos a Aeran Pierce, un aguerrido y temeroso soldado. Él será nuestros ojos, nuestras manos. Será nuestro brazo ejecutor.
Volvamos a lo importante. Pierce y sus amigos siguen a lo suyo, matando insurgentes iraquíes y buscando esas armas tan temidas. No obstante, la vida tiene un sentido del humor fuera de lo común y hace que esta escuadra de Deltas encuentre algo mucho más interesante. Topándose de pleno con un material alienígena que provoca serias infecciones en los seres humanos, creando horrorosas criaturas.
Tras encontrar este artefacto, los soldados vuelven a su tierra y olvidan, en parte, su mala experiencia en las tierras del Tigris y el Eufrates. Sin embargo pronto su pasado volverá a la luz y atacará a su país desde dentro. Una ola de infectados y criaturas extrañas está a punto de colapsar los EEUU y el inicio de esta hecatombe tiene lugar en Nevada, en una zona conocida también como: Area 51.
Curioso ¿verdad? Los chicos de MidWay han adaptado el mito de Rosswell a los nuevos tiempos, creando un nuevo shooter de una calidad altísima. Aquí se aglutinan iraquíes armados, extrañas mutaciones genéticas, monstruosas criaturas gigantes, multitud de armas muy variadas, explosiones por doquier y grandiosos momentos, dignos de una película de Michael Bay.
Y es que nos encontramos ante un intenso juego, con una historia que se sostiene con pinzas (algo forzada) pero que ofrece tanta cantidad de acción que uno no tiene tiempo de pensar en muchas cosas más que no sea apretar el gatillo. La experiencia jugable ofrecida por Blacksite es tremenda. En la piel del experimentado soldado americano profundizaremos en una trama compleja y muy oscura que no dejará de sorprendernos ya sea por su espectacularidad o por su tremendo apartado gráfico, que consigue poner los pelos de punta.