Si ahora quitaseis el polvo a ese juego que tanto os alucinó hace 4 años y volvieseis a jugar, probablemente os llevaríais una gran decepción, pues la evolución técnica es constante, y la memoria solo mantiene lo mejor de cada juego. Hay ciertos juegos que han logrado el más difícil todavía: ser criticados a muerte antes y durante su lanzamiento. Y FIFA ha sido, tradicionalmente, uno de ellos. Cada año aparece un nuevo FIFA, con nuevas intenciones y declaraciones de sus creadores, que lo definen como un total cambio respecto a sus fracasos anteriores. Pero cada año FIFA vuelve a pegarse el batacazo… hasta ahora.
Soy de la opinión que FIFA 07 ya era bueno, lo que no puede decirse de FIFA 04, 05 y sobretodo 06. Pero este año, con FIFA 08, Electronic Arts lo ha bordado. Por primera vez en mucho tiempo el sector especialista de videojuegos no se tira de los pelos cuando alguien dice “Me gusta el FIFA”.
FIFA 08 ha sabido rediseñarse en cuanto a jugabilidad, recuperar ese espíritu de simulador que nunca tuvo, atendiendo a las críticas que alababan a su competencia, y añadiéndole un apartado técnico que vapulea por completo a su rival, Pro Evolution Soccer 2008. FIFA 08 se ha convertido así en el único juego de fútbol de nueva generación, además de en el único FIFA del que la mayoría de la gente habla positivamente.