La banda sonora es también un gran punto a favor de Blue Dragon. La labor del genio de Uematsu se nota en cada uno de los temas musicales que acompañan el desarrollo de la historia. En los menús, en las escenas cinemáticas, en los combates, etcétera. Cada escenario tiene su propio tema característico, dentro de un estilo definitorio del juego, fácilmente identificable y que dota al título de una gran personalidad y distinción. Sin duda, un acierto más de Microsoft para intentar crear ese gran RPG que buscaban fue la contratación de un músico consagrado como Uematsu.
En cuanto a los efectos sonoros, simplemente decir que están a la altura, sin ser demasiado espectaculares. Quizás en este aspecto sí que cojea un poco el título, ya que a pesar de disponer de efectos impresionantes en las explosiones, en los ataques mágicos o en los rugidos de los dragones; el resto son bastante discretos y poco destacables.
Por último, hay que agradecer a Microsoft que el juego nos llegue perfectamente doblado al castellano, y que dispongamos e la opción de escuchar las voces en japonés, para los que seamos más puristas. Un detalle que se viene reclamando en muchos títulos, y que no cuesta nada incluir.