He de reconocerlo. Halo 3 me ha puesto la piel de gallina en dos ocasiones (por ahora). Y la razón de ello no es otra que la música. Los momentos dramáticos del juego están acompañados por una música orquestada, con coros, absolutamente sublime. Es una de esas bandas sonoras de videojuego que merecen ser vendidas aparte. Los chicos de Bungie saben perfectamente como crear momentos de tensión dramática: estas en combate, y empieza a sonar la música, cada vez más intensa… sabes que algo va a pasar, pero no sabes que… y entonces al girar la cabeza, ves un enorme valle bañado por la luz del atardecer, con una flota del Covenant acercándose amenazadoramente… y se produce el climax. Lo que yo os diga, los pelos de punta.
Otro aspecto que hay que destacar en Halo 3 es el doblaje. La razón para destacar este aspecto es la lamentable labor de doblaje que se realizó en el anterior Halo 2, donde un supuesto “Español Neutro” nos hizo escuchar frases como “Nessesito un arma” o “Oye Guey”. Por suerte, en esta nueva entrega, el doblaje se ha hecho con esmero. De hecho, según sus creadores, se han grabado más de medio millón de frases en perfecto español, entre las que hay algunas tan realistas como “¡Cabronazo!”, gritadas con rabia por un pequeño Grunt a punto de ser machacado por un servidor.