Project Gotham fue, desde el principio, el juego de coches insignia de Xbox y Xbox 360. La reciente aparición de Forza Motorsport 2 hizo la delicias de los amantes de la simulación automovilística más real y personalizable, pero siempre hay espacio para un juego más, sobretodo si es del calibre de PGR, con toda su excelencia técnica y sus grandes dosis de estilo.
Project Gotham ha sabido mantener, durante sus cuatro entregas, un glamour especial, del que la mayoría de juegos de coches no pueden presumir. Muchos títulos nos dan una imagen de conducción violenta, de competitividad extrema, pero PGR no: uno se imagina al conductor de su bólido PGR al terminar la carrera, saliendo de su Ferrari, con un elegante traje gris, entrando en un casino o cenando con velas.
Project Gotham 4 mantiene este espíritu gracias a los polivalentes Kudos, que garantizan una conducción elegante, fina, nada marrullera. El corredor busca ganar, evitar los choques y alucinar al público con largos y sonoros derrapes tras salirse del rebufo de un Mercedes SLK. Como dice el lema del juego, la velocidad no sirve de nada sin estilo.
En esta nueva entrega de PGR, se mantienen las 5 ciudades del anterior y se añaden algunas muy sugerentes. La lista completa de 10 ciudades es la siguiente: Las Vegas, Nueva York, San Petesburgo, Londres, Québec, Macao, Tokio, Shangai, Nurburgring y el Circuito de Pruebas de Michellin.
La principal novedad de PGR 4 es la inclusión de motos, de las que hablaremos más adelante, y en cuanto a coches, se ha aumentado no solo la cifra, sino también el tipo. Hasta PGR 3, todos los coches que podíamos coger eran de gama alta para arriba. Ahora empezamos desde una gama más básica, más lenta y más pesada de conducir, pero que nos hace desear avanzar para llegar a los auténticos bólidos.