Pues es Ryu Hayabusa, un auténtico
héroe de las consolas que gracias a la nueva generación
vuelve para ponernos los pelitos de punta con acción frenética
de la buena. Con ACCIÓN con letras mayúsculas, puro
arcade del sencillo pero extremadamente efectivo. Amigos, lo
reconozco, estoy enganchadísimo a Ninja Gaiden II.
El juego nos transporta hasta un futuro
no muy lejano y parece que los demonios que antaño aniquiló
Ryu han vuelto. El clan de la Araña Negra se ha estado
preparando para la llegada del mal y ahora anda empeñado en
hacer renacer al Archidemonio.Por su parte, el clan del Dragón,
al cual pertenece Ryu es guardián del objeto necesario para
hacer renacer a la criatura, así que un ejército de
ninjas y demonios asedian la aldea de Ryu.
En este contexto hace aparición
un nuevo personaje, Sonia, una exuberante rubia de gigantescos senos.
Sin embargo, pese al calibre de sus atributos, éstos no son su
cualidad más importante. Sonia es miembro de la CIA y está
dispuesta a poner al servicio de Ryu todas sus habilidades
armamentísticas para impedir que el malvado ejercito de la
Araña consiga revivir al poderoso Archidemonio.
Tras asediar el poblado en la ladera
del monte Fuji, el clan de la Araña Negra consigue su
cometido: han capturado el artilugio demoníaco. Pero no todo
está perdido, el joven pero experto ninja Ryu Hayabusa, les
perseguirá y cercenará sus miembros con tal de que no
despierten al demonio. Una aventura por todo el mundo nos espera, en
la que nos enfrentaremos a las más aberrantes criaturas. La
cosa se puede poner muy, muy fea así que Ryu no se andará
con chiquitas. Él, como último miembro del Clan del
Dragón, es el único capacitado para hacer morder el
polvo a cualquier demonio.
Con la vuelta de Ninja Gaiden, la
consola de Microsoft recupera el tirón que consiguió,
años atrás, con su primera entrega en la Xbox inicial.
Ahora, se apuesta por el mismo estilo de juego, pero maximizando la
espectacularidad con un apartado técnico muy bueno y una
jugabilidad frenética y muy violenta. Team Ninja nos ofrece la
oportunidad de meternos en el traje de cuero de Ryu para rememorar
una aventura épica, difícil de olvidar. Hablemos
detenidamente de ella.