El fenómeno tunning es un hecho que arrastra masas, incluso para todos aquellos que lo practican y es justo eso, lo que se plasma en Juiced 2: Hot Import Nights. Largo es el recorrido que ha llevado el tunning en el mundo del videojuego. Ya en NFS: Underground pudimos disfrutar de: la modificación de coches, de carreras ilegales y de velocidad sin control.
La primera parte de este título apareció dentro de este ambiente de coches modificados, neones, hip hop, propulsión nitro y chicas espectaculares. “Juiced” nos presentó un producto bastante bien acabado, con multitud de opciones de carrera y de configuración, pero que no acabó de convencer ni a la crítica ni al público por detalles que lastraban la experiencia del juego. Ahora, en esta segunda parte, sus desarrolladores, se han centrado en la misma temática que en la primera parte, han aportado nuevos modos de juego, más coches, más circuitos, más espectáculo y el ADN del piloto.