Simplemente apabullante. Las sensaciones que ofrece Call of Duty 4 en batalla resultan simplemente apabullantes. El silbido de las balas pasando junto a nosotros, los impactos contra la roca, el suelo o el mobiliario de alguna estancia, los estallidos de tanques, los gritos de nuestros compañeros o enemigos, y el sonido ambiente en general, forman un "todo" imprescindible para explicar lo que se siente al jugar una de las fases de esta cuarta entrega de la saga. En gran medida, este apartado es el culpable de que sintamos el caos y la desazón de un soldado en plena batalla por su vida y por la victoria.
Sin duda, la banda sonora aporta su grano de arena para que el conjunto quede excepcionalmente rematado. Unas partituras perfectamente adaptadas a las fases del juego en que aparecen, facilitarán el afloramiento de las emociones que ya de por sí nos provoca el guión del juego. El sensacional doblaje al español pone la guinda a un apartado sonoro que va más allá de ser un mero complemento a los gráficos del juego, y aporta toda la complejidad que se le presupone a un título de guerra que pretende para sus usuarios una sensación realista.