Mass Effect lleva la dirección cinematográfica de los videojuegos a otro nivel; la forma de contar la historia, su hilo argumental, el códice galáctico que a modo enciclopédico nos permite conocer todos los detalles del universo que nos rodea, la selección de los diálogos y el realismo y crudeza de las misiones que nos plantean los personajes secundarios, alcanzan para hacernos creer que estamos disfrutando de algo que va mucho más allá de una simple película interactiva.
Dependiendo de la clase y de nuestras elecciones la historia va conformándose de formas distintas y es muy interesante comprobar como dos partidas pueden ofrecernos detalles totalmente opuestos. Es por tanto un título que merece la pena jugar de nuevo una vez completado, tarea que requerirá un buen número de horas si queremos disfrutar de todas las misiones secundarias
Como juego de rol, a los más puristas, a los que siguen el librillo de los Dungeons & Dragons como la Biblia de los RPG y consideren que todo lo que se salga de él no es estrictamente un obra de rol, que lo prueben y vean cómo la clave para evolución del género ha nacido con Mass Effect. Y aunque el combate sea mejorable, está a un nivel que otros títulos del género no pueden ni mirar de lejos. Solamente la ausencia del doblaje al castellano y las múltiples flaquezas del motor gráfico le impiden ser un título de matrícula. Se ha quedado muy cerca y deseamos sinceramente que BioWare siga mejorando su personal estilo y continúe ofreciéndonos títulos tan elaborados a nivel argumental, porque realmente se echan en falta en estos tiempos.