En Lost Odyssey se ha apostado por recuperar un sistema que algunos consideraban ya enterrado: los combates aleatorios. Sorprende encontrarnos con este tipo de dinámica de juego, ya que en el propio Blue Dragon no se utilizaba, y desde luego será algo que generará agrado y rechazo a partes iguales. Dependerá de vuestras preferencias. En contraposición, se ha unido a la “clásica” generación de batallas de forma aleatoria un sistema de combate diferente, que anima al jugador a tomar un papel más activo durante las luchas sin limitarnos a escoger un ataque, hechizo u objeto a utilizar. Se ha creado el llamado “anillo de puntería”, que es un círculo que aparece sobre el enemigo mientras nuestro personaje avanza hacia éste, y que pulsando el gatillo derecho tenemos que hacer coincidir con el momento justo en el que se va a producir el golpe para crear un mayor daño. Es algo complicado de explicar, pero a grandes rasgos podría definirse como un sistema de golpe crítico no aleatorio, sino dominado por el jugador. Además, equipando a los personajes diferentes anillos, podemos cambiar el efecto que se produce al hacer un golpe óptimo, como por ejemplo provocar mayor porcentaje de daño o causar quemaduras o envenamiento.
Otro aspecto interesante es la forma en que se aprenden habilidades. En nuestro equipo manejaremos personajes humanos - no hay razas estrambóticas -, tanto inmortales y mortales. Los primeros podrán aprender habilidades a medida que progresen, como en cualquier otro RPG. Sin embargo, los segundos, dada su condición de inmortales; serán incapaces de aprender nuevas habilidades por sí solos. Por ello, tendremos que apoyarnos en nuestros compañeros mortales y aprender de sus habilidades mediante la característica “Enlazar habilidad”. Una curiosa forma de personalizar el progreso de algunos personajes, y hacer que evolucionen a nuestro gusto, ya que por ejemplo podemos hacer que un inmortal aprenda tanto magia blanca como magia negra, además de su habilidad natural para el combate cuerpo a cuerpo.
El desarrollo de la aventura consiste en ir avanzando en la elaborada trama de la historia para tratar de descubrir los diferentes enigmas que orbitan el aura de los personajes. Sobre todo de Kaim, el protagonista absoluto del juego. Una curiosa característica es que cada vez que durmamos, o al pasar cerca de ciertas localizaciones o personas, Kaim tendrá una especie de visión de su pasado y recuperará un fragmento perdido de sus recuerdos, acompañado por un pequeño relato de la novela de Kiyoshi Shigematsu, escrita especialmente para este juego. 31 de los 34 relatos han sido recopilados en un libro llamado “Eien wo Tabi Suru Mono ~Lost Odyssey~ Sen Nen no Yume”, que se traduce como “El viajero eterno - Lost Odyssey – El sueño de mil años”. Tenemos cuatro DVDs por delante, y de 30 a 50 horas de juego para recrearnos en esta fenomenal historia. Aunque también hay que decir que la forma en la que se integra con el juego en ciertos momentos puede hacerse demasiado lenta y carente de las emociones a las que nos tenían acostumbrados los RPG de antaño.