El nuevo GTA presenta una jugabilidad muy intuitiva,
donde tendremos una enorme cantidad de opciones a las que podremos acceder
facilmente usando el pad de nuestra consola. Además, éstas irán siendo
accesibles de forma progresiva para que el jugador se vaya aclimatando
poco a poco. Niko Bellic se moverá como pez en el agua en su nueva
ciudad, inicialmente podremos acceder a un numero limitado de locales
y zonas, pero poco a poco nos iremos introduciendo en el mundillo y
visitando nuevas zonas. Del mismo modo, iremos conociendo más y más
gente y aquí es donde entra en juego una de las cosas que más me han
sorprendido: el movil.
Sí, Niko tiene movil y gracias a él
la ciudad está a sus pies. Este objeto da (y dará) mucho juego durante
la aventura. Con el podemos ir llamando para hacer trabajillos o para
ir a emborracharse o jugar unos dardos o quedar con chatis. También
nos llamarán los amigos o algunos matones. Nosotros podremos aceptar
misiones o dejarlas para otro momento. Dependerá de nosotros lo solicitado
que estemos, se trata de ganarse un prestigio. Además, podremos personalizar
nuestro movil cambiando el tono del movil u otras opciones.
El movil es importante, sí, pero para
movernos por Liberty City necesitaremos un vehículo. Inicialmente el
taxi de Roman será la mejor forma de no llamar la atención, pero qué
importa, queremos llamar la atención, así que inevitablemente acabaremos
robando coches y, como buenos amantes de lo ajeno, siempre tenderemos
a coger “prestados” los más molones. Del mismo modo, si nos gusta
un vehículo solo tenemos que guardarlo en nuestro parking para que
se quede allí y podamos disponer de él.
Así podremos llevar a las chicas a
tomar unas copas o realizar trabajillos para algunos amigos peligrosos.
La conducción al principio cuesta un poco, sobretodo porque no todos
los coches (y motos, furgonetas, camiones, etc...) se llevan igual.
Unos tienen más aceleración, otros giran mejor y otros derrapan que
da gusto. Debemos adecuar nuestro estilo a cada coche. En general, todo
resulta muy creible y con gran cantidad de cámaras para todos los gustos
(la cámara de helicoptero resulta genial visualmente), excepto la conducción
de las motocicletas que resulta demasiado poco creible, en frenadas
y algunos saltos. Además podremos ir seleccionando la cadena de radio
que queremos escuchar mientras conducimos, hablar por el movil o disparar
nuestras armas de fuego. Todo lo que la DGT no recomienda hacer en vida,
GTA IV nos permite hacerlo a lo grande, estampando los coches o haciendolos
explotar mientras disparamos. Es una pena que la policia siempre nos
chafe la diversión.
De esta forma podremos viajar por la
ciudad, visitar clubs de striptease, visitar mujeres de alterne, comprar
armas, tomar unas copichuelas, mudar nuestra ropa, etc. Y para esto
necesitaremos cash, pasta, o como lo queramos llamar. Para ello podemos
optar por el pillaje e ir apuñalando a la gente por la calle, trabajar
como taxista o realizar trabajos más sucios. Pero esto no será un
problema, acabaremos bien forrados a no ser que seamos algo ineptos.
La ciudad nos brinda multitud de oportunidades, pero a veces esto agobia
y el hecho de tener que ir de una punta a otra acaba resultando algo
agotador, todo el día arriba y abajo. Además el desarrollo puede acabar
siendo algo lento y muchos de los que no son incondicionales de la saga
se pueden cansar con facilidad. El juego es muy completo, pero acceder
a todas estas opciones puede cansar tras largos viajes en los que nos
acabamos chocando o siendo perseguidos por la policia. Este es uno de
los principales handycaps del juego y es que si no eres un fan auténtico
puedes acabar aburrido de tanta ciudad y cansado de hacer misiones de
matón todo el rato.
Minijuegos como intentar ligarte a
un chica puede estar bien, pero acaba siendo más de lo mismo. Lleva
a la chica para aquí, llevala para allá. Acaba motivando poco. Lo
mismo pasa con otros juegos como el billar, los dardos o ver la tele.
Son divertidos un momento, pero al final no aportan nada excepcional.
Divertidisimo resulta emborracharse en un bar, pero luego tienen que
aguantar un rato de descontrol en el personaje que inicialmente divierte,
pero que al rato dices: “vale, ya es suficiente”. Lo realmente divertido
del juego y su pura esencia acaba siendo las misiones que nos dan, el
hilo argumental que se va desarrollando. Eso es sin duda genial y excepcional.
El resto de minijuegos y nuevas opciones dentro de la ciudad acaban
siendo totalmente prescindibles aunque a primera instancia hagan gracia.
Completando un apartado jugable destacadisimo,
el juego de Rockstar incorpora un modo multijugador online amplísimo,
con más de una decena de modos de juego. Entre ellos encontramos carreras
contra la policia, competiciones de pillerías para ser el más rápido
de la mafia, jugar a polis y cacos en grupo o un divetido modo libre
en el que recreamos un día de pillería en Liberty City. Estas son
algunas de las modalidades de juego on-line que ayudan, si cabe, a hacer
más larga la experiencia jugable de este nuevo título y complementan
bastante bien el modo un jugador, que es lo suficientemente largo de
por sí.