Dead or Alive 4 no plantea cambios radicales respecto a sus antecesores, al menos en lo que a jugabilidad y espíritu se refiere. El combate sigue siendo realista en cuanto a que no hay ondas energéticas, rayos espirituales ni personajes voladores. Los luchadores se las arreglan con puños y piernas para darle una buena tunda al contrincante. Cada uno tiene su estilo de lucha, sus ataques especiales y unos 15 movimientos distintos de contraataque, algo que se ha mejorado mucho respecto a DOA Ultimate. Si realizas un contraataque en el momento justo tu contrincante quedará desprotegido y a merced de tus golpes.
Además, y para no perder la sana costumbre, los luchadores pueden lanzar a sus oponentes a otros niveles de la pantalla: por unas escaleras, por una ventana… lo que da mucha espectacularidad a la lucha. Si ya vimos en anteriores DOA algunos rings electrificados con zonas más peligrosas que otras, en este se ha dado un paso más: en la calle de Las Vegas circulan coches a velocidades poco prudentes. Procura no encontrarte en el mismo carril que los coches que se acercan o te atropellarán y se darán a la fuga. Por supuesto puedes usar esta interactividad de los niveles a tu favor, tirando a tu enemigo bajo las ruedas del coche que se acerca, por ejemplo.
Para los que se cansen de jugar contra la máquina o terminen todos los modos historia disponibles existe, por primera vez en la saga Dead or Alive, la posibilidad de luchar con cualquier jugador del mundo a través de Xbox Live. Los combates son en tiempo real y se organizarán campeonatos mundiales y regionales de lucha. Los jugadores podrán unirse a clanes de lucha y participar en charlas de texto y voz en una zona creada especialmente para los adictos a DOA.
Como curiosidad mencionar que una compañera de escuadra del Jefe Maestro de Halo, la Spartan-458, es la invitada especial de éste Dead or Alive, pero no estará completamente fuera de lugar. El juego tendrá también un nivel desbloqueable basado en el interior de una nave de Halo 2.