Los gráficos han sido siempre uno de los puntos fuertes de FIFA, aunque los demás apartados no compartiesen esa calidad. En FIFA 08, como era de esperar, los gráficos han evolucionado en todos sus aspectos. El aspecto de los partidos es suficientemente realista como para engañar durante unos segundos a algún familiar de edad avanzada que pase por delante del televisor. No sería el primer abuelo (o padre) que pregunta quién juega…
Los jugadores cuentan con un nivel de detalle alto: todos ellos son reconocibles, sus equitaciones son, además de oficiales, muy detalladas: podemos ver los pliegues de la camiseta, las manchas de hierba y tierra e incluso las expresiones faciales de enfado cuando el árbitro pita algo con lo que no están de acuerdo. He de decir, en su contra, que las caras siguen siendo mejorables. Aún no se ha alcanzado, en un juego de fútbol, la calidad de modelado de los deportistas de juegos de basket, por poner un ejemplo. Los jugadores de FIFA 08, aunque muy fieles a sus homólogos de la vida real, siguen teniendo un extraño aspecto fantasmagórico-robótico. ¿Veremos en FIFA 09 el fotorealismo de NBA Live 08? Esperemos que si.
Las animaciones también han evolucionado respecto a la versión anterior, con un cambio muy significativo. Los jugadores ya no tienen solo 8 ejes de movimiento, sino que cuentan con una libertad total de 360 grados, lo que produce unas transiciones y movimientos mucho más realistas, menos bruscos.
El aspecto de los campos es totalmente fiel a sus originales, a lo cual ha ayudado tremendamente la enorme base de licencias de FIFA. Brilla por su ausencia el Bernabeu del Real Madrid, que no ha podido incluírse en el juego por una incompatibilidad de políticas entre el club y Electronic Arts. Es de esperar que en cuanto este aspecto se solucione, se añada con un parche, pues según nos comentó EA, el estadio está completamente diseñado en el juego, pero desactivado.