Gráficamente, Assassin’s creed es apabullante. Las animaciones y los gestos de los personajes, la profundidad de los escenarios... estamos ante un claro ejemplo de lo que tiene que ser un juego ‘next-gen’. Sí, hay algún que otro fallo de clipping, y pequeños bugs, pero la experiencia visual es enormemente satisfactoria. De la misma manera, el sonido está a la altura, aunque los discursos de los charlatanes en Damasco, Acre y Jerusalén, las tres ciudades que visitarás, acaben sonando excesivamente repetitivos cuando llevas dos horas jugando.