Qué duda cabe: a un juego de estas características siempre le sienta bien un salto de generación. Los extensos mapas, las variadísimas texturas, y el número ingente de polígonos necesarios para modelar los aviones de forma creíble, hacen que se agradezca sobremanera una mayor capacidad de la máquina que los mueve, capacidad que empezaba a quedarse corta de forma manifiesta en la última entrega para Playstation 2.
En esta sexta entrega queda patente el buen uso que se ha hecho de las nuevas posibilidades, tanto en los asombrosos escenarios enlos que tendremos el placer de volar, como en la recreación de las máquinas que tendremos a nuestra disposición, cuyos modelados son realmente fieles a los modelos reales, ya que los fuselajes cuentan con un nivel de detalle verdaderamente asombroso. En gran parte, el mérito de los detalladísimos escenarios se deben a las excelentes texturas que consiguen "engañar" al ojo sugiriéndo volúmenes en mapeados realmente lisos. Aunque para notar esto tendremos que volar realmente bajo y jugarnos "la vida".
En general, Ace Combat 6 supone una verdadera experiencia "next-gen", y aunque en el futuro será superada con toda seguridad, nada nos quitará el buen sabor de boca que ahora nos deja.
Si algo puede decirse en contra de su apartado gráfico, habría que hablar de esas escenas que hacen de nexo de unión entre misión y misión en el modo campaña. No es que su calidad deje demasiado que desear, pero desde luego rompe la línea estética y, sobre todo, el halo de realismo que exuda cada fase de vuelo en la que participamos.