El desarrollo de un motor gráfico totalmente nuevo fue, sin dudas, uno de los mayores desafíos para la desarrolladora del título. Las propuestas que encontraban en el mercado, tipo Unreal o Renderware no cumplían con las expectativas que tenían puestas en el futuro título. Decidieron lo más difícil, pero quizás más acertado, desarrollarlo ellos mismos. Los esfuerzos, compartidos con algunos programadores de Sony durante 18 meses, han desembocado en el nacimiento del ultra avanzado ‘NEON Engine’, sin dudas uno de los más grandes motores gráficos hasta la fecha. El susodicho motor, aun estando desarrollado junto con Sony, sorprendentemente servirá para mover juegos que aparezcan en otras plataformas como X360 y PC y es este Colin McRae: DIRT el primero que lo usa.
NEON lo engloba todo manejando cada uno de los elementos que podemos ver en pantalla. Es responsable de la presentación del terreno, con todos sus detalles, de los efectos de sombreado así como del avanzado simulador de daños. Pero no se queda ahí la cosa ya que en la física que se ha aplicado al título es capaz de controlar hasta los efectos del viento así como otros elementos en tiempo real durante la carrera.
El modelado de los 40 coches oficiales que aparecen en el título es de lo más realista que hemos podido ver hasta el momento. Los vehículos parecen salir de la pantalla para cobrar vida propia gracias a la fiel representación y el nivel de detalle extremo. Para ello ayuda, como no, la tremenda labor que se ha hecho en el uso de luces dinámicas y sombreado que confieren al título el grado de excelente en este área. Los brillos del sol en carreras a primera hora de las mañanas despejadas darán la sensación de deslumbrarnos, todo lo contrario de escenarios más propensos a la lluvia y humedad en los que, literalmente, sentiremos como nos calan los huesos.
El diseño de los amplísimos escenarios por los que correremos, algunos serán circuitos otros grandes etapas de Rally, están representados con la mayor fidelidad posible. No conformes con copiar prácticamente el trazado original del recorrido, todos los detalles característicos, como la climatología o flora de las zonas por las que se corre, están perfectamente plasmados y son identificables a simple vista.
Mención aparte merece el simulador de daños aplicado el destrozo de los vehículos con los que competiremos. Cualquier pequeño golpe puede empezar a pasar factura a la belleza de nuestro vehículo (evidentemente también a la conducción) pero son en los grandes accidentes en los que podremos apreciar con detalle el realismo. Podemos destrozar el coche totalmente. Hemos llegado a ver como se descolgaba literalmente todo el bloque de motor y las ruedas delanteras en uno de los accidentes más fuertes.
Como curiosidad cabe destacar un apartado menos como son los menús. Hasta en este punto obtiene una puntuación muy alta ya que son completamente en 3D y con un diseño muy atractivo, llegando a mostrarnos nuestras estadísticas mientras esperamos en los tiempos de carga.